Brasil se prepara para una segunda vuelta presidencial después de que Flávio Bolsonaro terminara en primer lugar en las elecciones de este domingo, por delante del actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Con más de 98% del escrutinio, Bolsonaro obtenía 47.31% de los votos, mientras Lula registraba 44.83%, según los datos difundidos por el Tribunal Superior Electoral. Ninguno consiguió superar el 50% de los votos válidos, por lo que la Presidencia se definirá en un balotaje el próximo 25 de octubre.
El resultado sorprendió al propio Lula, quien reconoció que esperaba resolver la elección desde la primera vuelta. El mandatario señaló que estaba convencido de que lograría la victoria este domingo, aunque aseguró sentirse confiado de cara a la segunda ronda.
Lula anticipó que la nueva etapa de campaña comenzará de inmediato y sostuvo que se siente cómodo en una confrontación electoral directa. Durante su mensaje defendió las políticas implementadas por su gobierno y planteó que buscará convencer al electorado que apoyó a otros candidatos en la primera vuelta.
Flávio Bolsonaro, por su parte, interpretó su triunfo como una señal de rechazo al actual gobierno y aseguró que el país busca una transformación política. El senador, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, destacó que obtuvo alrededor de 56 millones de votos y afirmó que existen posibilidades reales de mantener su ventaja en la segunda vuelta.
El candidato del Partido Liberal sostuvo que su propuesta contempla un gobierno con una estructura más reducida y presentó el resultado como un respaldo a su proyecto. Bolsonaro estuvo al frente del conteo prácticamente desde el inicio del escrutinio.
La primera vuelta confirmó además un escenario más cerrado de lo anticipado por algunas encuestas previas. Sondeos publicados antes de la jornada colocaban a Lula ligeramente por encima de Bolsonaro, pero el resultado terminó por invertir ese orden y dejó al candidato conservador en la primera posición.
El desempeño de Lula también quedó por debajo de su resultado de 2022. En aquella primera vuelta había conseguido 48.4% y alrededor de 57.2 millones de votos, mientras que en esta elección quedó algunos puntos por debajo.
Ahora comienza una campaña de tres semanas en la que ambos candidatos buscarán captar a quienes respaldaron a las otras opciones presidenciales. El voto de esos sectores podría ser determinante en una contienda que mantiene a Brasil dividido entre dos proyectos políticos claramente enfrentados.
Lula, de 80 años, busca un cuarto mandato presidencial no consecutivo. Flávio Bolsonaro, de 45 años, intenta devolver al bolsonarismo al Palacio de Planalto después de que su padre dejara la Presidencia en 2022.
La segunda vuelta está prevista para el domingo 25 de octubre y se perfila como una elección altamente competida. El ganador asumirá la Presidencia del país más poblado y de mayor peso económico de América Latina.