Muere el Papa emérito, Benedicto XVI
Ciudad del Vaticano. Sábado, 31 de diciembre de 2022. El Papa emérito, Benedicto XVI, ha muerto, según confirma el Vaticano.
Los ojos de todo el mundo llevan horas apuntando a uno de los territorios soberanos más pequeños del planeta, incrustado en el corazón de Roma. Sus apenas 44 hectáreas, sin embargo, son la sede de la diplomacia más antigua y más influyente de la tierra. La plácida rutina del Estado Vaticano se ha roto de pronto por el sobrio sonido de una de las campanas de la basílica de San Pedro. Un tañido esperado -y temido- desde que la Santa Sede alertó sobre el estado de salud del ahora difunto. Su sonido lo imita otra, allá por la Via della Conciliazione, y otra en el Trastevere... Todas las campanas de Roma y a la zaga todas las del mundo católico están tocando ya a muerte. Su sonido sustituye al del latir del corazón de Benedicto XVI, nacido Joseph Aloisius Ratzinger, el 265º Papa de la Iglesia católica, que ha dejado de palpitar a sus 95 años. En febrero se habría cumplido una década desde la histórica renuncia al papado de Benedicto XVI, tras ocho años de pontificado.
Es precisamente esa excepcionalidad la que mantiene abierta todas las opciones sobre cómo se oficiarán la exequias de Benedicto y qué ocurrirá a partir de este momento. No hay precedentes: Benedicto XVI es el primer Papa que renuncia a su cargo al frente de la Iglesia de forma voluntaria desde que lo hiciera Celestino V en 1294. El ritual Pontificio recoge minuciosamente cada uno de los detalles que han de ser tenidos en cuenta ante la muerte del sucesor de Pedro y durante el periodo de sede vacante, cuando la Iglesia queda en manos del camarlengo, el cardenal que actuará como jefe de Estado del Vaticano hasta la elección de un nuevo Papa, aunque con funciones meramente instrumentales. En esta ocasión, el Papa ha muerto... pero el Papa sigue vivo. Francisco, el primero en levantar la voz de alerta sobre el delicado momento que estaba viviendo Benedicto XVI en las últimas horas, es el Pontífice en ejercicio. No habrá Cónclave. No hay sede vacante.