Cruzar el Rubicón: La Columna de Jair Miquel
Es necesario decirlo con claridad y firmeza: el desdén con el que el Gobierno Federal ha manejado la alarmante revelación de un campo de exterminio y reclutamiento en nuestro territorio es profundamente preocupante. Aunque ya existía información sobre este modus operandi del crimen organizado, los recientes hechos confirman las más aterradoras hipótesis. Recordemos la tragedia de los jóvenes de Lagos en agosto de 2023, secuestrados, obligados a matarse entre ellos y grabados para difundir esta brutalidad. Si esto no es terrorismo, ¿qué lo es?
Sin embargo, también es justo señalar que, entre los responsables de esta crisis de seguridad, el gobierno de la doctora Claudia Sheinbaum es, por ahora, el menos culpable. Hoy, al inicio de su mandato, su responsabilidad es menor que la de ayer, pero será mayor mañana.
Por ello, la presidenta enfrenta una oportunidad única, quizás la última, para distanciarse cuando menos en materia de seguridad, del gobierno criminal de Andrés Manuel López Obrador, y no peco de ingenuidad, pues observo las complicidades y la historia que la vinculan con su antecesor, ¡pero carajo!, estamos hablando de la seguridad de todos los mexicanos y aunque es evidente que la estrategia de 'abrazos, no balazos' ha quedado atrás. Ahora, el gobierno debe 'Cruzar el Rubicón', como lo hizo Julio César al tomar una decisión crucial que marcó un punto de no retorno.
La decisión difícil: investigar los nexos y complicidades de los responsables de la seguridad, tanto a nivel federal como estatal, sin importar quiénes sean, incluso si son amigos, compañeros de partido o antecesores.
La situación clave: la crisis de seguridad más grave en la historia de México, resultado de un largo proceso de degradación que incluye al gobierno de López Obrador y a los anteriores, no importa cuánto retrocedamos en el tiempo, siempre llegaremos al gobierno de López Obrador.