El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió al cuestionar públicamente los elevados precios de los boletos para el Mundial 2026, asegurando que ni él pagaría más de mil dólares por asistir a un encuentro.
Durante una entrevista, Trump reaccionó al enterarse de que las entradas para el debut de la selección estadounidense ante Paraguay superan los mil dólares, situación que ha generado molestia entre aficionados y organizaciones de seguidores. “Yo tampoco lo pagaría, para ser honesto”, declaró.
El mandatario también expresó preocupación porque aficionados de clase trabajadora puedan quedar fuera del torneo debido a los altos costos, especialmente seguidores provenientes de ciudades como Nueva York.
Las declaraciones llegan en medio de una fuerte polémica alrededor de la política de precios de la FIFA para el Mundial 2026, torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. Diversos grupos de aficionados han calificado el sistema como un “abuso” y una “traición” para los seguidores tradicionales del futbol.
Por su parte, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió los costos argumentando que el mercado estadounidense maneja precios elevados en eventos deportivos y de entretenimiento, además de justificar el uso de precios dinámicos y reventa oficial.
Actualmente, algunos boletos para el partido inaugural de Estados Unidos rondan entre mil y mil 100 dólares, mientras que entradas para la final en Nueva Jersey han aparecido en plataformas de reventa por cifras millonarias.