El investigador del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y ex presidente del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), Eduardo Backhoff, calificó como “muy improvisado” el intento de modificar el calendario escolar y acusó “cinismo” por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP) al admitir que en el cierre del ciclo escolar ya no existen clases efectivas.
Durante una entrevista en el programa Aristegui en Vivo, Backhoff cuestionó las justificaciones planteadas por autoridades federales respecto a la posibilidad de adelantar el cierre del ciclo escolar bajo argumentos relacionados con las altas temperaturas y el Mundial de Futbol 2026.
El especialista afirmó que las decisiones fueron tomadas “sin haberlas meditado considerablemente y ver a quiénes afectan”, además de advertir que “un periodo vacacional largo implica menos aprendizaje”, particularmente para estudiantes en condición de vulnerabilidad.
Backhoff sostuvo que existe evidencia de pérdida de aprendizaje durante vacaciones prolongadas, especialmente entre alumnos de sectores con menos recursos, quienes no tienen acceso a cursos, actividades complementarias o acompañamiento académico fuera de las aulas.
Sobre el argumento del calor, consideró que se trata de una problemática focalizada en ciertas regiones del país y señaló que las autoridades deberían atender las deficiencias de infraestructura escolar en lugar de modificar el calendario nacional.
Respecto al Mundial de Futbol 2026, recordó que el impacto operativo sería limitado debido a que únicamente tres ciudades mexicanas serán sede del torneo.
El académico también criticó declaraciones del titular de la SEP, Mario Delgado, relacionadas con el periodo posterior a la entrega de calificaciones, al considerar que reconocer semanas sin actividades pedagógicas equivale a aceptar que no se cumple de manera efectiva con el calendario escolar establecido por la ley.
“Las escuelas mexicanas no llevan a cabo clases ni cumplen con el calendario pedagógico”, afirmó durante la entrevista.
Backhoff recordó que la Ley General de Educación contempla entre 180 y 200 días efectivos de clase, por lo que insistió en que no basta con mantener abiertas las escuelas, sino garantizar actividades académicas reales para los estudiantes.
Finalmente, consideró que la flexibilidad anunciada posteriormente por autoridades educativas para adaptar el calendario según condiciones regionales fue una respuesta a las críticas generadas tras la propuesta inicial.