El director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), Robert Murphy, aseguró que el caso relacionado con el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, “es solo el comienzo” de una serie de investigaciones que podrían involucrar a más actores políticos en México.
Las declaraciones ocurren en medio de la crisis política y judicial que enfrenta Rocha Moya, luego de los señalamientos y acusaciones difundidas desde Estados Unidos sobre presuntos vínculos con integrantes del crimen organizado.
Durante un mensaje retomado por medios internacionales y nacionales, el funcionario estadounidense afirmó que las agencias de seguridad norteamericanas continúan desarrollando investigaciones sobre estructuras criminales con posible relación con actores políticos y redes de corrupción en territorio mexicano.
Aunque no detalló nombres adicionales ni procesos concretos en curso, Murphy advirtió que el trabajo de inteligencia y cooperación bilateral seguirá avanzando, particularmente en regiones identificadas como prioritarias para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
Las declaraciones han generado nuevas reacciones políticas en México, especialmente por el impacto diplomático y mediático que han tenido los señalamientos contra Rocha Moya y otros funcionarios relacionados con Sinaloa.
En días recientes, el mandatario estatal solicitó licencia a su cargo, mientras diversas voces de oposición han exigido investigaciones transparentes y una postura más firme por parte del gobierno federal ante las acusaciones provenientes de autoridades estadounidenses.
Por su parte, integrantes de Morena han acusado una campaña política y mediática contra el movimiento, argumentando que no existen hasta el momento sentencias judiciales definitivas contra Rocha Moya.
El caso ha incrementado la tensión política entre México y Estados Unidos en materia de seguridad, narcotráfico y cooperación bilateral, particularmente en un contexto donde Washington ha endurecido su discurso contra organizaciones criminales que operan en territorio mexicano.