Una fiesta clandestina fue desmantelada por autoridades en Querétaro luego de que vecinos reportaran ruido excesivo, consumo de alcohol y la presencia de menores de edad en un inmueble que operaba sin permisos correspondientes.
El operativo fue realizado por elementos de seguridad y personal de inspección municipal, quienes acudieron al lugar tras recibir denuncias ciudadanas relacionadas con disturbios y posibles riesgos para los asistentes.
De acuerdo con los primeros reportes, en el sitio se encontraban decenas de jóvenes, varios de ellos aparentemente menores de edad, además de bebidas alcohólicas y condiciones que no cumplían con medidas básicas de seguridad y protección civil.
Autoridades informaron que el evento no contaba con autorización oficial y que se iniciaron procedimientos administrativos contra los responsables del inmueble y de la organización de la fiesta.
Durante la intervención, algunos asistentes intentaron abandonar el lugar rápidamente al notar la presencia policial, mientras elementos de seguridad realizaron revisiones para verificar la situación de los menores presentes.
El caso volvió a encender el debate sobre la organización de fiestas clandestinas en Querétaro, especialmente por los riesgos relacionados con consumo de alcohol, falta de control de acceso y ausencia de medidas de emergencia.
Autoridades municipales señalaron que continuarán realizando operativos de supervisión para detectar eventos irregulares y evitar situaciones que puedan poner en riesgo a jóvenes y familias queretanas.