Morena y sus partidos aliados aprobaron en lo general una reforma que modifica el calendario de implementación de la elección judicial y traslada parte del proceso hasta el año 2028, decisión que provocó críticas y señalamientos de la oposición por una presunta politización del Poder Judicial.
La propuesta fue avalada por la mayoría legislativa en medio de un intenso debate parlamentario, donde legisladores oficialistas defendieron los cambios argumentando la necesidad de ajustar tiempos, procedimientos y condiciones operativas para la implementación del nuevo modelo de elección de jueces, magistrados y ministros.
En contraste, partidos de oposición acusaron que la reforma representa un nuevo intento de control político sobre el sistema judicial y advirtieron riesgos para la autonomía e independencia de los órganos encargados de impartir justicia.
Durante la discusión, legisladores opositores señalaron que el aplazamiento hasta 2028 refleja improvisación en la reforma judicial originalmente impulsada por el oficialismo, además de generar incertidumbre sobre la transición institucional del Poder Judicial.
La iniciativa forma parte del amplio proceso de transformación judicial promovido por Morena y respaldado por la presidenta Claudia Sheinbaum, el cual contempla mecanismos de elección popular para distintos cargos judiciales.
El debate sobre la reforma judicial se ha convertido en uno de los temas más polarizantes del escenario político nacional, enfrentando a sectores que defienden una mayor participación ciudadana en la designación de jueces contra quienes consideran que las elecciones podrían abrir la puerta a presiones partidistas y debilitamiento institucional.
Hasta el momento, la discusión de la reforma continúa en lo particular y aún podrían presentarse reservas y modificaciones adicionales antes de su aprobación definitiva.