De acuerdo con los reportes más recientes, una de las zonas se localiza frente a las costas del sur de México, mientras que la segunda se encuentra en una región del Pacífico con condiciones favorables para continuar su organización.
Especialistas monitorean ambos fenómenos debido a que presentan probabilidades de desarrollo ciclónico en el corto plazo, por lo que podrían convertirse en depresiones tropicales o tormentas tropicales conforme avancen sobre aguas cálidas.
Aunque ninguno de los sistemas representa por ahora un impacto directo sobre territorio nacional, su presencia favorece el ingreso de humedad hacia diversas entidades del país, incrementando el potencial de lluvias fuertes, tormentas eléctricas y rachas de viento.
Las autoridades recomendaron a la población mantenerse atenta a los avisos oficiales y evitar difundir información no confirmada, ya que la trayectoria e intensidad de estos sistemas puede modificarse conforme evolucionen las condiciones atmosféricas.
La temporada de ciclones tropicales 2026 se encuentra activa tanto en el océano Pacífico como en el Atlántico, por lo que los organismos de protección civil mantienen vigilancia permanente sobre cualquier fenómeno que pueda representar riesgos para la población.
En los próximos días se emitirán nuevos reportes para determinar si alguno de estos sistemas alcanza la categoría de ciclón tropical y cuáles podrían ser sus posibles efectos sobre las costas mexicanas.
Las autoridades reiteraron el llamado a seguir únicamente información emitida por el Servicio Meteorológico Nacional y Protección Civil para conocer la evolución de ambos sistemas y las medidas preventivas correspondientes.