El Buró Federal de Investigaciones (FBI) informó este martes que logró impedir un presunto atentado que tenía como objetivo el evento UFC Freedom 250, realizado el pasado fin de semana en los jardines de la Casa Blanca, en Washington D.C.
De acuerdo con las autoridades federales, la amenaza fue detectada el pasado 10 de junio, apenas unos días antes de la celebración del espectáculo de artes marciales mixtas, al que asistieron miles de personas, entre ellas el presidente Donald Trump, funcionarios de alto nivel, legisladores, empresarios e invitados especiales.
Según documentos judiciales y reportes difundidos por medios estadounidenses, el supuesto plan contemplaba el uso de drones cargados con explosivos para generar pánico entre los asistentes. Posteriormente, los organizadores del ataque buscaban dirigir a la multitud hacia zonas específicas donde presuntamente se realizarían ataques adicionales por parte de francotiradores.
Las investigaciones revelan que el FBI, junto con otras agencias federales y cuerpos de seguridad estatales, llevó a cabo una operación en varios estados que permitió detener a por lo menos cinco personas vinculadas con la conspiración.
El director del FBI, Kash Patel, señaló que la rápida actuación de las autoridades permitió neutralizar la amenaza antes de que pudiera ejecutarse y destacó la coordinación entre agencias para proteger a los asistentes del evento.
Las autoridades también investigan la posible participación de una red más amplia de involucrados. Diversos reportes indican que hasta 23 personas habrían mantenido comunicación en grupos de mensajería encriptada relacionados con la planificación del presunto ataque.
Aunque los detalles completos del caso continúan bajo reserva mientras avanzan los procesos judiciales, los documentos preliminares señalan que los sospechosos enfrentan acusaciones relacionadas con conspiración, delitos con armas y planificación de actos violentos.
El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad en eventos masivos de alto perfil, particularmente aquellos que reúnen a figuras políticas, celebridades y miles de asistentes en espacios públicos.
Las autoridades estadounidenses insistieron en que no existe una amenaza activa para la población y aseguraron que continuarán reforzando los mecanismos de inteligencia y vigilancia para prevenir situaciones similares en el futuro.
La UFC Freedom 250 se llevó a cabo sin incidentes y bajo un amplio operativo de seguridad, mientras las investigaciones continúan para determinar el alcance total de la presunta conspiración.