La eliminación de la Selección de Croacia dejó un ambiente de inconformidad entre jugadores y cuerpo técnico, quienes cuestionaron el protagonismo que tuvo la tecnología durante el partido.
Las principales críticas estuvieron dirigidas al balón inteligente, dispositivo que incorpora un sensor para registrar con precisión los contactos con el balón y que trabaja de manera conjunta con el sistema de fuera de juego semiautomático y el VAR. De acuerdo con integrantes del conjunto croata, el exceso de herramientas tecnológicas terminó restando protagonismo al criterio arbitral.
Tras el encuentro, representantes del equipo calificaron algunas decisiones como un “abuso de la tecnología”, al considerar que el reglamento terminó aplicándose de forma demasiado estricta en acciones que, a su juicio, debieron ser interpretadas por el árbitro en el terreno de juego. (excelsior.com.mx)
La polémica reavivó el debate sobre el uso de la innovación tecnológica en el futbol. Mientras algunos defienden que estas herramientas reducen los errores arbitrales y ofrecen mayor precisión, otros sostienen que el exceso de intervención tecnológica afecta la esencia del juego y genera decisiones difíciles de comprender para jugadores y aficionados.
Pese a las protestas, la FIFA respaldó el funcionamiento de sus sistemas tecnológicos y mantiene que tanto el balón inteligente como el VAR cumplen con los estándares establecidos para garantizar decisiones más precisas durante el Mundial 2026.