Washington, EU.– El administrador de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos, Terrance C. Cole, acusó la existencia de una “conexión mortal” entre las redes de los cárteles del narcotráfico y el Gobierno mexicano, durante un discurso centrado en el combate al tráfico de fentanilo.
Al participar en la primera Cumbre Fentanyl Free America, el funcionario estadounidense aseguró que las estructuras de los grupos criminales y sus presuntos vínculos con autoridades mexicanas son “una y la misma” y afirmó que desmantelar esa relación representa una prioridad para la DEA.
Cole señaló que la agencia utilizará todos sus recursos contra los cárteles, facilitadores, distribuidores, lavadores de dinero, proveedores de precursores químicos y cualquier persona que obtenga beneficios del tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
Dentro de ese planteamiento, el titular de la DEA incluyó lo que denominó una peligrosa conexión entre las redes de los cárteles y el Gobierno mexicano, a las que calificó como inseparables.
La declaración fue difundida por la propia agencia mediante la versión escrita del discurso. Se trató de la única referencia directa del funcionario a un gobierno extranjero durante su intervención.
No obstante, Cole no presentó públicamente pruebas para sustentar su acusación, tampoco identificó instituciones, funcionarios o niveles de gobierno que presuntamente formarían parte de esa relación con las organizaciones criminales.
El señalamiento ocurre en un momento de creciente tensión entre México y Estados Unidos por las investigaciones estadounidenses contra políticos y exfuncionarios mexicanos, así como por las diferencias entre ambos gobiernos en casos relacionados con el Cártel de Sinaloa.
Las declaraciones también coinciden con los procesos judiciales emprendidos en Estados Unidos contra exfuncionarios de Sinaloa y con la proximidad de la sentencia contra Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los fundadores históricos del Cártel de Sinaloa.
Durante su intervención, Cole destacó las acciones realizadas por la DEA para combatir el tráfico de fentanilo y aseguró que la agencia continuará persiguiendo a todas las personas relacionadas con la producción, distribución y financiamiento de esta droga.
De acuerdo con el funcionario, desde el inicio de la actual administración estadounidense se han decomisado más de 568 millones de dosis potencialmente letales de fentanilo.
También informó que una operación desarrollada durante seis semanas permitió asegurar cerca de cuatro millones de pastillas y mil 158 kilogramos de fentanilo en polvo dentro de Estados Unidos.
El administrador de la DEA sostuvo que cada decomiso y arresto debilita las estructuras criminales y evita que mayores cantidades de esta sustancia lleguen a las comunidades estadounidenses.
Hasta el momento, el Gobierno mexicano no ha emitido una respuesta oficial a las nuevas declaraciones del funcionario estadounidense.
La acusación de Cole representa uno de los señalamientos públicos más directos realizados recientemente por un alto funcionario de seguridad estadounidense contra el Gobierno de México, aunque permanece como una afirmación sin pruebas presentadas públicamente.