La fractura al interior de la llamada Cuarta Transformación suma un nuevo capítulo. La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, lanzó un duro señalamiento contra el exgobernador Jaime Bonilla, a quien acusó de estar detrás de una presunta trampa política.
De acuerdo con la mandataria, personas vinculadas con Bonilla se habrían hecho pasar por agentes o intermediarios de autoridades de Estados Unidos con el objetivo de obtener información y generar material que posteriormente pudiera ser utilizado para afectar su imagen pública.
Las declaraciones de Marina del Pilar exhiben una vez más las profundas divisiones que persisten dentro de Morena en Baja California, un estado que desde hace años ha sido escenario de confrontaciones entre distintos grupos políticos surgidos de la propia 4T.
Aunque la gobernadora no presentó públicamente pruebas adicionales sobre la presunta operación, sí aseguró que se trata de una estrategia de persecución y golpeteo político en su contra.
Por su parte, Jaime Bonilla, exgobernador de la entidad y uno de los personajes más polémicos de Morena en el norte del país, no había emitido una postura oficial al cierre de esta edición.
El enfrentamiento entre ambos personajes no es nuevo. Desde la salida de Bonilla del gobierno estatal, las diferencias políticas y los señalamientos mutuos han marcado la relación entre dos de las principales figuras del movimiento obradorista en Baja California.
Lo ocurrido vuelve a poner sobre la mesa una realidad cada vez más evidente: la principal oposición de algunos gobiernos morenistas ya no parece encontrarse fuera del movimiento, sino dentro de la propia Cuarta Transformación. La 4T contra la 4T.