El PRI de Querétaro atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia reciente. El diputado federal Mario Calzada Mercado sostuvo una reunión con el delegado del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, José Parcero López, en la que planteó la necesidad de una profunda renovación del partido rumbo al proceso electoral de 2027.
El encuentro adquiere especial relevancia en un contexto adverso para el priismo queretano. Bajo la dirigencia estatal actual, el partido ha registrado los peores resultados electorales de su historia reciente, con una reducción significativa de su presencia política, representación popular y competitividad frente a otras fuerzas políticas.
Durante la reunión, Mario Calzada advirtió que el escenario de 2027 será altamente competido y que el PRI requiere fortalecer su estructura territorial, reactivar la operación política y recuperar la cercanía con la militancia en los 18 municipios del estado.
El legislador señaló que, tras diversos encuentros con militantes, ha recogido propuestas para impulsar candidaturas con arraigo, trabajo político y capacidad comprobada para ganar elecciones de mayoría relativa. Asimismo, planteó que ningún candidato que compita por una posición de mayoría tenga asegurado simultáneamente un espacio privilegiado en las listas de representación proporcional, al considerar que quienes aspiren a representar al partido deben asumir plenamente el compromiso de ganar el respaldo ciudadano en las urnas.
Sin mencionar directamente a la dirigencia estatal encabezada por Abigail Arredondo, las declaraciones de Mario Calzada representan un claro cuestionamiento al rumbo que ha seguido el PRI en los últimos años. El mensaje es contundente: el partido no puede afrontar la elección de 2027 con la misma estrategia que, bajo la actual conducción, lo ha llevado a registrar los peores resultados electorales de su historia reciente en Querétaro y a perder competitividad frente a otras fuerzas políticas.
El diputado federal también planteó la necesidad de realizar una evaluación profunda de la estructura partidista y emprender una renovación de las estrategias políticas, con el objetivo de construir un PRI más competitivo, unido y con vocación de gobierno.
En los círculos políticos, la reunión ha sido interpretada como algo más que un encuentro protocolario. Para diversos actores del priismo, representa el inicio de un reacomodo interno y el surgimiento de voces que exigen cambios de fondo ante la crisis que atraviesa el partido.
Finalmente, Mario Calzada reconoció la apertura de José Parcero López para escuchar las inquietudes de la militancia queretana y fungir como enlace con la dirigencia nacional, al tiempo que hizo un llamado a iniciar una etapa de renovación, unidad y fortalecimiento que permita recuperar la confianza de las bases y volver a competir con posibilidades reales en las elecciones de 2027.
Porque en política, los mensajes más duros suelen ser aquellos en los que nadie es mencionado por su nombre, pero todos entienden perfectamente a quién van dirigidos.