El gobierno de Estados Unidos anunció la designación del Cártel de Juárez y de Los Viagras como Organizaciones Terroristas Extranjeras y Terroristas Globales Especialmente Designados, ampliando así la lista de grupos criminales mexicanos considerados como amenazas para su seguridad nacional.
La decisión fue dada a conocer por el Departamento del Tesoro estadounidense, que además mantendrá las sanciones financieras que ya pesaban sobre ambas organizaciones por sus actividades relacionadas con el narcotráfico y el crimen organizado.
Con esta medida, Washington suma ya seis organizaciones criminales mexicanas incluidas dentro de su esquema de combate al terrorismo transnacional impulsado por la administración de Donald Trump.
El Cártel de Juárez, una de las organizaciones criminales más antiguas del país y con presencia histórica en Chihuahua, fue señalado por su participación en el tráfico de drogas, el lavado de dinero, la trata de personas y otros delitos de alto impacto.
Por su parte, Los Viagras, grupo con fuerte presencia en Michoacán, han sido vinculados con la producción y tráfico de drogas sintéticas, extorsiones, secuestros y enfrentamientos armados en diversas regiones del estado.
La designación permite a las autoridades estadounidenses congelar activos, bloquear operaciones financieras y ampliar las herramientas legales para perseguir a personas, empresas o entidades que mantengan vínculos con estos grupos.
La decisión también incrementa la presión sobre México en materia de seguridad, en medio de las constantes exigencias de Washington para reforzar el combate contra el crimen organizado y reducir el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
El tema vuelve a abrir el debate sobre las implicaciones políticas, diplomáticas y jurídicas de considerar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, una figura que podría ampliar el margen de actuación de Estados Unidos en futuras estrategias de combate al narcotráfico.