La violencia volvió a golpear a la Sierra Tarahumara. Dos pastores cristianos fueron asesinados y sus cuerpos abandonados en una zona serrana de Chihuahua, en un hecho que ha generado indignación y preocupación entre organizaciones religiosas y defensores de derechos humanos.
De acuerdo con los primeros reportes, las víctimas eran líderes de una congregación evangélica que desarrollaba labores de acompañamiento y apoyo comunitario en la región.
El doble homicidio ocurre en un contexto de creciente inseguridad en la Sierra Tarahumara, donde comunidades enteras han denunciado desplazamientos forzados, ataques armados y la presencia constante de grupos del crimen organizado.
En las últimas semanas, habitantes de distintas localidades han reportado incendios de viviendas, asesinatos, amenazas y ataques con explosivos lanzados mediante drones, situación que ha obligado a decenas de familias a abandonar sus hogares.
La Sierra Tarahumara se ha convertido en una de las regiones más complejas en materia de seguridad del país. Organizaciones civiles y religiosas han advertido que la violencia ha generado un ambiente de miedo permanente entre las comunidades indígenas y los líderes sociales y religiosos que trabajan en la zona.
El asesinato de los pastores también revive el recuerdo del crimen de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora, ocurrido en Cerocahui en 2022, un caso que evidenció la vulnerabilidad de quienes realizan labores pastorales en la región.
Autoridades estatales ya iniciaron las investigaciones correspondientes para esclarecer el móvil del crimen y determinar la identidad de los responsables.