La UEFA y la Concacaf reiteraron sus críticas al proyecto impulsado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, pese a que el organismo dio marcha atrás en una de las propuestas que había generado mayor inconformidad entre confederaciones, ligas y futbolistas.
Aunque la FIFA retiró parte de su plan tras la presión de distintos actores del futbol internacional, ambas confederaciones consideran que el problema de fondo persiste y que es necesario replantear el modelo de competencias y el calendario internacional.
Los organismos han advertido que la creciente cantidad de torneos oficiales incrementa la carga de trabajo para los jugadores, reduce los periodos de descanso y aumenta el riesgo de lesiones, además de afectar la planeación de las ligas nacionales y los clubes.
La postura de la UEFA y la Concacaf se suma a la de otras organizaciones que han pedido una mayor coordinación antes de implementar cambios de gran alcance en el calendario del futbol mundial.
Por su parte, la FIFA ha defendido sus iniciativas al argumentar que buscan fortalecer el desarrollo del futbol y generar mayores ingresos para las federaciones afiliadas, aunque el debate sobre el equilibrio entre el negocio y el bienestar de los futbolistas continúa abierto.
El desacuerdo refleja las tensiones que persisten entre la FIFA y diversos organismos del futbol internacional respecto al rumbo que debe tomar el calendario de competencias y la gobernanza del deporte en los próximos años.