Woods, de 50 años, compareció este miércoles ante una corte del condado de Martin, Florida. Los cargos originales fueron reducidos y el ganador de 15 majors aceptó no disputar los señalamientos por conducción temeraria y descuidada. Además, deberá cubrir alrededor de 1,500 dólares en multas.
Durante la audiencia, el juez Darren Steele fue contundente al advertirle que no podrá conducir bajo ninguna circunstancia mientras esté vigente la suspensión. En caso de incumplir la orden, Woods podría regresar inmediatamente a prisión.
El proceso se originó por el accidente ocurrido el 27 de marzo, cerca de su residencia en Jupiter Island. El vehículo conducido por Woods impactó a una camioneta con remolque y terminó volcado. Ni el golfista ni el conductor del otro vehículo resultaron lesionados.
Aunque la prueba de alcoholemia realizada después del accidente resultó negativa, las autoridades reportaron que Woods mostraba signos de deterioro y encontraron en su poder dos pastillas de hidrocodona. El golfista también se negó a realizar una prueba de orina, circunstancia que formó parte del procedimiento judicial.
El caso representa un nuevo episodio complicado para una de las figuras más importantes en la historia del golf. Woods, ganador de 15 campeonatos major y 82 torneos del PGA Tour, permanece alejado de la competencia y después del accidente anunció que se sometería a tratamiento para atender su salud.