HIGHLAND HEIGHTS, Kentucky.- Donald Trump retomó este sábado una de las promesas más emblemáticas de sus campañas presidenciales: que México pagaría por la construcción del muro en la frontera entre ambos países. Durante un mitin en Kentucky, aseguró que ese compromiso se habría cumplido a través de su política arancelaria.
“México sí pagó por ese muro”, sostuvo el mandatario estadounidense, al argumentar que los aranceles y otros costos aplicados a productos mexicanos han generado ingresos suficientes para cubrir varias veces el costo de la barrera fronteriza.
Trump insistió en que los recursos recaudados mediante los gravámenes comerciales permiten considerar cumplida su promesa original, una afirmación que forma parte de su discurso político desde su primera campaña presidencial.
Sin embargo, la operación de los aranceles es distinta a la planteada de manera directa por el mandatario. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos establece que los derechos de importación son pagados al gobierno estadounidense por el importador registrado cuando las mercancías ingresan al país.
Esto significa que el gobierno mexicano no entrega directamente esos recursos al Tesoro estadounidense. El impacto económico final de un arancel puede repartirse entre importadores estadounidenses, consumidores que enfrentan precios más altos y empresas extranjeras que eventualmente reducen sus precios para mantener competitividad.
La política comercial de Trump mantiene actualmente gravámenes sobre distintos productos mexicanos. Además de las medidas específicas para sectores como acero, aluminio y automóviles, Washington mantiene negociaciones con México para modificar parte de esas tarifas. Reuters informó esta semana que las conversaciones para reducir algunos de esos gravámenes se han estancado.
En paralelo, la administración Trump continúa destinando recursos federales a la ampliación de la infraestructura fronteriza. La Casa Blanca señala que una legislación aprobada durante su segundo mandato asignó 46 mil 500 millones de dólares para continuar y completar diferentes tramos del muro.
Ese financiamiento proviene de una asignación presupuestaria aprobada por el gobierno estadounidense, por lo que no existe una relación contable directa que destine específicamente los aranceles cobrados a productos mexicanos a pagar la construcción del muro.
Durante el mismo discurso, Trump aseguró también que se han construido más de 3 mil 200 kilómetros de barrera fronteriza. La cifra ha sido cuestionada debido a que diferentes estadísticas oficiales distinguen entre nuevos tramos construidos, sustitución de estructuras existentes y reforzamiento de barreras previamente instaladas.
Las declaraciones se producen en plena campaña rumbo a las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre, en las que estará en juego el control del Congreso estadounidense. Trump ha colocado nuevamente la migración, la frontera y los aranceles entre los principales temas de sus actos políticos.