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REDACCIÓN - 19 Oct 2026

MACRON CONDENA VIOLENCIA EN PROTESTAS DE FRANCIA Y SEÑALA A GRUPOS DE “EXTREMA IZQUIERDA”


PARÍS, Francia.- Emmanuel Macron se dirigió a la nación después de una jornada de protestas que derivó en algunos de los disturbios más graves registrados recientemente en distintas ciudades francesas, con saqueos de establecimientos, incendios y ataques contra edificios gubernamentales.


“Nada lo explica, nada lo justifica”, sostuvo el mandatario durante su mensaje televisado, en el que aseguró sentir “ira y vergüenza” por las escenas de violencia y adelantó que quienes hayan participado en actos delictivos deberán responder ante la justicia.


Macron atribuyó los episodios de mayor violencia a grupos que calificó como de “extrema izquierda”, acompañados, según su versión, por personas involucradas en actos delictivos. No obstante, enfatizó que estos grupos no deben confundirse con quienes salieron a las calles para plantear inconformidades por el costo de vida, la educación y otras demandas sociales.


Las movilizaciones del sábado reunieron a unas 550 mil personas en todo el país, según cifras gubernamentales, mientras que los organizadores elevaron la participación a más de 800 mil. Las protestas estuvieron acompañadas por disturbios que dejaron miles de detenciones y centenares de integrantes de las fuerzas de seguridad lesionados.


El Ministerio del Interior reportó hasta el domingo 2 mil 397 detenciones en todo el país y 997 policías y gendarmes heridos. En París, los enfrentamientos continuaron incluso después de las grandes movilizaciones, particularmente en las inmediaciones de la Plaza de la República.


Entre los daños reportados se encuentran comercios saqueados, mobiliario urbano destruido y ataques contra edificios públicos. Uno de los episodios que mayor atención generó fue el incendio del ayuntamiento de Limoges.


Macron también pidió al ministro del Interior, Laurent Nuñez, revisar la actuación de las fuerzas de seguridad y determinar si existieron fallas de inteligencia o de preparación antes de las movilizaciones. El presidente prometió “total transparencia” sobre la respuesta policial.


Como parte de las medidas anunciadas, los prefectos podrán prohibir determinadas concentraciones cuando consideren que existe riesgo para edificios públicos, comercios o la seguridad de las ciudades. El mandatario pidió además a las fuerzas políticas condenar sin ambigüedades los actos violentos.


Al mismo tiempo, el gobierno francés busca abrir una vía política para responder al malestar social. Macron informó que el primer ministro Sébastien Lecornu sostendrá reuniones con partidos políticos y posteriormente con sindicatos, organizaciones estudiantiles, autoridades locales y parlamentarios para elaborar propuestas concretas.


Las declaraciones generaron críticas tanto desde la derecha como desde la izquierda. Dirigentes de Agrupación Nacional cuestionaron la capacidad del gobierno para garantizar el orden, mientras representantes de La Francia Insumisa acusaron al Ejecutivo de no ofrecer respuestas suficientes a las demandas sociales.


La crisis ocurre además a pocos meses de las elecciones presidenciales francesas, aumentando la presión política sobre el gobierno de Macron y colocando nuevamente en el centro del debate temas como el costo de vida, la seguridad y el descontento de sectores estudiantiles y laborales.

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