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REDACCIÓN - 22 Oct 2026

CRECE RECHAZO CONTRA GUTIÉRREZ MANCILLA TRAS ALTERCADO CON MÁYNEZ; HASTA EN EL PRI MARCAN DISTANCIA


CIUDAD DE MÉXICO.- El altercado protagonizado por el diputado federal del PRI Carlos Gutiérrez Mancilla contra el dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, dejó de ser únicamente una confrontación entre ambas fuerzas políticas y abrió un debate sobre los límites de la protesta dentro del Congreso.


Los hechos ocurrieron el 20 de octubre, cuando Gutiérrez Mancilla y la diputada priista Xitlalic Ceja llevaron recipientes con líquido de apariencia turbia a las instalaciones de Movimiento Ciudadano en San Lázaro para protestar por la problemática del agua en Jalisco.


Posteriormente, Gutiérrez Mancilla encaró a Álvarez Máynez, le arrojó parte del líquido y lo siguió mientras le reclamaba por la situación en aquella entidad. La confrontación escaló a empujones y forcejeos en los que participaron legisladores y colaboradores.


La respuesta política no se limitó a Movimiento Ciudadano.


Incluso dentro del PRI surgieron voces que marcaron distancia. El diputado federal Jericó Abramo Masso sostuvo que las diferencias políticas no justifican faltas de respeto y defendió que los debates deben resolverse mediante argumentos.


Abramo pidió además no generalizar la actuación de Gutiérrez Mancilla al resto de la bancada priista.


Las senadoras Carolina Viggiano Austria y Claudia Anaya Mota también cuestionaron la forma en que se desarrolló el episodio, sumándose a las voces dentro del propio PRI que rechazaron que las diferencias políticas deriven en confrontaciones físicas.


Estos posicionamientos contrastaron con la postura del coordinador priista en San Lázaro, Rubén Moreira, quien defendió la actuación de integrantes de su bancada y pidió que se revisaran las responsabilidades de todas las personas involucradas.


Desde el Partido Verde también hubo llamados a imponer consecuencias.


El presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Raúl Bolaños-Cacho Cué, condenó los actos de violencia y pidió que el Comité de Ética atendiera el caso de manera prioritaria.


El legislador señaló que la Cámara debe ser un espacio donde se debata con firmeza, pero con respeto, y recordó que las sanciones pueden ir desde una amonestación hasta la remoción de responsabilidades legislativas o descuentos en la dieta.


Movimiento Ciudadano, por su parte, exigió sanciones ejemplares.


La coordinadora de sus diputados, Ivonne Ortega, presentó una queja contra Gutiérrez Mancilla y Xitlalic Ceja y anunció que su equipo jurídico analiza posibles acciones penales por los hechos ocurridos.


También solicitó revisar las cámaras de seguridad e identificar a los colaboradores que participaron en los forcejeos.


Desde Morena, el coordinador parlamentario y presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal, respaldó que existan sanciones y señaló que las diferencias partidistas no justifican expresiones de violencia.


Monreal aclaró que el Comité de Ética no puede retirar una diputación, aunque sí existen otras medidas disciplinarias dentro de la Cámara.


Las críticas también llegaron desde el Senado.


El presidente de la Cámara Alta, Higinio Martínez, afirmó que la violencia no puede justificarse independientemente del partido del que provenga y sostuvo que el fuero constitucional no debe convertirse en protección frente a agresiones.


Por Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda consideró que este tipo de enfrentamientos deterioran la imagen del Congreso y de la política, y llamó a procesar las diferencias mediante el diálogo y el debate.


La controversia ya produjo consecuencias institucionales.


La Junta de Coordinación Política y la Mesa Directiva acordaron reforzar los protocolos de seguridad, prohibir el ingreso de escoltas armados y revisar la situación de personas que participaron en los forcejeos sin ser legisladores.


El Comité de Ética recibió formalmente la queja de Movimiento Ciudadano y deberá determinar si existen elementos para iniciar un procedimiento sancionador. En caso de proceder, los legisladores señalados tendrán derecho a presentar pruebas y argumentos antes de cualquier resolución.


El episodio tampoco es el primero en el que Gutiérrez Mancilla protagoniza una confrontación dentro del Congreso. En agosto pasado tuvo otro altercado con el diputado morenista Arturo Ávila durante actividades de la Comisión Permanente, que también terminó en empujones y jaloneos.


Tras las críticas, Gutiérrez Mancilla acusó un intento de “linchamiento” político en su contra y ha defendido que su protesta buscaba llamar la atención sobre los problemas relacionados con el agua en Jalisco.


Lo que comenzó como una protesta terminó abriendo una discusión multipartidista sobre el comportamiento de los legisladores dentro del Congreso, con cuestionamientos hacia Gutiérrez Mancilla provenientes incluso de integrantes de su propio partido.


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