El Departamento de Estado confirmó que permitirá el ingreso del excandidato presidencial brasileño y su familia, luego de que abandonara Brasil tras perder las elecciones frente a Luiz Inácio Lula da Silva y mientras enfrenta una investigación por presunto lavado de dinero.
El gobierno de Estados Unidos confirmó que expedirá visas a Flávio Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas, permitiéndoles ingresar al país después de que el senador brasileño abandonara Brasil tras su derrota en la segunda vuelta presidencial.
Un alto funcionario del Departamento de Estado confirmó la decisión bajo condición de anonimato debido a las normas de privacidad relacionadas con la expedición de visas. Hasta el momento, Washington no ha informado que se trate de asilo político.
La salida de Bolsonaro ocurrió después de que el ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, le ordenara entregar sus pasaportes ordinario y diplomático en un plazo de 24 horas, dentro de una investigación por presunto lavado de dinero. Tras incumplirse el plazo, la Policía Federal brasileña canceló ambos documentos.
Reuters reportó que todavía existen dudas sobre la manera en que Bolsonaro abandonó Brasil, pues un funcionario de la Policía Federal señaló que no habría salido por un punto migratorio regular. Una fuente cercana a su familia aseguró que habría llegado a Florida.
Flávio Bolsonaro perdió la segunda vuelta presidencial del domingo frente a Lula da Silva. El dirigente cuestionó inicialmente los resultados y pidió anular la elección, aunque posteriormente retiró esas acusaciones; su Partido Liberal reconoció oficialmente la victoria de Lula.
El presidente Donald Trump respaldó públicamente a Bolsonaro y cuestionó la elección brasileña, mientras que Lula criticó la salida del senador y afirmó que debería haberse quedado en Brasil para responder ante la justicia y demostrar su inocencia.
La decisión estadounidense podría agregar un nuevo punto de tensión en la relación entre Washington y Brasilia, particularmente después de los señalamientos del gobierno brasileño sobre una posible injerencia estadounidense en asuntos políticos internos.