Teherán alertó que una nueva ofensiva en el Golfo Pérsico tendría consecuencias graves para los mercados internacionales, mientras mantiene conversaciones con mediadores para intentar frenar una reanudación de las hostilidades.
Irán advirtió este miércoles sobre el riesgo de una nueva escalada militar en Oriente Medio, luego de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmara que Israel y Estados Unidos tienen una “oportunidad histórica” para eliminar la amenaza que, a su juicio, representa Teherán.
El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, sostuvo que cualquier nueva acción militar en la región tendría un impacto severo sobre los mercados internacionales, particularmente en los precios del petróleo y del gas.
Las advertencias ocurren mientras Estados Unidos mantiene un amplio despliegue militar en la región y ha alertado a varios países aliados sobre la posibilidad de nuevos ataques contra Irán después de las elecciones legislativas estadounidenses del próximo 3 de noviembre.
Washington no ha confirmado una decisión definitiva sobre una nueva ofensiva, pero funcionarios estadounidenses han reconocido que se mantienen abiertas distintas opciones militares.
En paralelo, Irán continúa conversaciones con mediadores internacionales para intentar alcanzar un acuerdo que permita detener el conflicto y reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Teherán propone un plan de siete días que incluye un alto el fuego, el desbloqueo de activos iraníes en el extranjero, el levantamiento de sanciones sobre su sector petrolero y el fin del bloqueo naval estadounidense.
Catar participa actualmente en los esfuerzos de mediación entre Irán y Estados Unidos, aunque las posiciones de ambas partes continúan alejadas. Mientras Washington busca condiciones sobre el programa nuclear iraní, Teherán exige primero garantías sobre sanciones, exportaciones petroleras y seguridad regional.
La tensión ha tenido efectos inmediatos sobre los mercados energéticos. El petróleo Brent cerró este miércoles por encima de los 115 dólares por barril, impulsado por el temor a nuevas interrupciones en el suministro de crudo desde Oriente Medio.
Irán también ha advertido que responderá a cualquier nueva ofensiva contra su territorio, mientras gobiernos europeos y de la región mantienen llamados para evitar una ampliación del conflicto.