El anuncio fue realizado durante una comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados, después de varios días de cuestionamientos por parte de la oposición y de sectores aliados al gobierno de Pedro Sánchez, que exigían asumir responsabilidades políticas por la tragedia.
Puente también anunció que no formará parte de las listas electorales del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) para los comicios del próximo 29 de noviembre.
Durante su intervención, el ahora exfuncionario sostuvo que un ministro de Transportes no puede permanecer en el cargo después de dos accidentes de esta gravedad en menos de un año, independientemente de que se determine o no una responsabilidad directa de su gestión.
El funcionario calificó su decisión como un acto de dignidad política, coherencia y empatía con las víctimas. Aseguró que había tomado la determinación de renunciar prácticamente desde los primeros momentos posteriores al accidente, aunque decidió permanecer en el puesto para atender la emergencia, acompañar las investigaciones y poner en marcha medidas de seguridad.
DOS TRAGEDIAS FERROVIARIAS EN MENOS DE UN AÑO
La salida de Puente ocurre después de otro accidente ferroviario registrado el 18 de enero en Adamuz, Andalucía, que dejó 46 personas fallecidas.
En el siniestro más reciente, un tren de alta velocidad de Renfe impactó contra una unidad de la compañía Iryo que permanecía detenida sobre las vías. Las primeras investigaciones apuntan a una falla en el sistema de comunicaciones y señalización, así como a una autorización de circulación que permitió que otro tren avanzara pese a la presencia de la unidad detenida.
Las autoridades continúan investigando la secuencia de acontecimientos que derivó en la colisión.
GOBIERNO ANUNCIA MEDIDAS DE SEGURIDAD Y APOYO A VÍCTIMAS
Antes de anunciar su renuncia, Puente presentó un paquete de medidas para reforzar la seguridad ferroviaria, entre ellas una revisión extraordinaria de los sistemas de circulación, ajustes temporales en los servicios de la línea Madrid-Sevilla y mejoras en los centros de control.
El gobierno español también anunció una bolsa de 30 millones de euros para indemnizaciones y apoyos a las víctimas y sus familias.
La dimisión representa un nuevo golpe político para el gobierno de Pedro Sánchez, que enfrenta cuestionamientos sobre el estado de la infraestructura ferroviaria y los mecanismos de supervisión y seguridad del sistema de transporte español.