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Madre buscadora denuncia falta de excavaciones en el Rancho Izaguirre y señala irregularidades

En el Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco, una madre buscadora exclamó “¡Está hueco!” al golpear el suelo, denunciando la ausencia de excavaciones adecuadas en la zona, presuntamente vinculada a crímenes de alto impacto. La situación evidenció la frustración de colectivos de búsqueda, quienes han señalado que las autoridades no han realizado un trabajo forense exhaustivo en el área.

Las madres buscadoras acusaron a la fiscalía local de manipular evidencia y aparentar diligencias sin resultados reales. Según declaraciones de los colectivos, el trabajo de las autoridades ha sido insuficiente, pues sospechan que podrían existir restos humanos en puntos clave que no han sido explorados. Estas irregularidades han alimentado las críticas hacia el desempeño de la fiscalía en casos de desapariciones forzadas y delitos conexos en Jalisco.

Presunto encubrimiento y omisión

Los colectivos denunciaron que en lugar de avanzar en las investigaciones, las autoridades han obstaculizado las labores de búsqueda ciudadanas. Algunas madres buscan permisos para realizar excavaciones independientes, ante la desconfianza hacia las instituciones encargadas de los trabajos periciales. La frustración aumenta debido a las promesas incumplidas de realizar excavaciones detalladas y la presunción de que evidencia crucial podría haber sido destruida o ignorada.

El contexto del Rancho Izaguirre

El Rancho Izaguirre ha sido señalado por su supuesta vinculación a crímenes organizados, incluidos posibles centros de reclutamiento y crematorios ilegales. Desde que el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco encontró indicios alarmantes en el lugar, como restos humanos y objetos personales, se ha puesto un fuerte foco de atención mediática y social en este predio. No obstante, las familias han encontrado trabas constantes en el proceso de esclarecer los hechos y avanzar en el reconocimiento de víctimas.

Exigencia de justicia

Organizaciones defensoras de derechos humanos han respaldado las denuncias de las madres buscadoras, instando a las autoridades locales y federales a garantizar investigaciones transparentes y exhaustivas. Además, han solicitado la intervención de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) para vigilar el correcto desarrollo de las diligencias en Teuchitlán.

El caso del Rancho Izaguirre refleja la urgencia de una respuesta integral por parte de las autoridades en Jalisco y en todo el país, ya que muchas familias aún buscan respuestas sobre sus seres queridos desaparecidos. El compromiso de garantizar justicia y el esclarecimiento de estos casos sigue siendo una deuda pendiente con las víctimas y sus familias.