Stephen Miller, asesor de seguridad interna de la Casa Blanca durante la administración de Donald Trump, lanzó una frase que levantó polémica: afirmó, en una entrevista para Fox News, que la Ciudad de México “está gobernada por cárteles criminales”. La sacó a relucir como parte de su discurso en el programa Hannity, al establecer una comparación entre la violencia de algunas ciudades estadounidenses demócratas —como Chicago y Washington D.C.— y zonas de conflicto, utilizando a la capital mexicana como extremo ilustrativo de inseguridad urbana .
La reacción en México no se hizo esperar. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que desde Palacio Nacional se enviarán a la Casa Blanca cifras claras que contradicen dicha afirmación: desde 2018, los homicidios dolosos en la Ciudad de México han disminuido casi un 60 %, al igual que los delitos de alto impacto . Con estas estadísticas, buscó desmentir la visión alarmista y subrayar los avances concretos en materia de seguridad bajo su administración.
Este cruce de declaraciones adquiere relevancia en un contexto diplomático sensible, donde los comentarios sobre violencia urbana y gobernabilidad suelen tener impacto mediático. Por un lado, Stephen Miller utilizó la Ciudad de México como comparativo directo de ciudades estadounidenses para reforzar su narrativa sobre el fracaso de políticas demócratas de seguridad. Por el otro, Sheinbaum respondió con datos concretos para fortalecer la legitimidad de la estrategia de su gobierno, reflejando que detrás del discurso se encuentran resultados medibles.