Javier “Chicharito” Hernández volvió a hablar de su vida personal y esta vez abordó uno de los aspectos menos conocidos de los últimos años: las presiones económicas que asegura enfrentar después de su divorcio.
El máximo goleador histórico de la Selección Mexicana reconoció públicamente que los compromisos derivados de su separación de la modelo australiana Sarah Kohan representan una importante carga financiera que debe afrontar cada año.
“Desde que me divorcié, arranco todos los años con una deuda millonaria que tengo que pagar cada año, que la gente no ve”, declaró el delantero en declaraciones retomadas por el programa La Mesa Caliente.
Hernández explicó que la percepción pública sobre la situación económica de los futbolistas no necesariamente refleja las obligaciones financieras que enfrentan en su vida privada.
El delantero sostuvo que, independientemente de su situación personal, ha procurado cumplir con las responsabilidades relacionadas con sus hijos, Noah y Nala.
De acuerdo con su versión, a los menores nunca les ha faltado lo necesario y las dificultades económicas que describe corresponden a las condiciones financieras derivadas del proceso de divorcio.
“Chicharito” también señaló que actualmente busca modificar algunos de los términos establecidos después de su separación.
Hernández y Kohan iniciaron su relación en 2018 y posteriormente contrajeron matrimonio. Durante su relación nacieron sus dos hijos, pero la pareja terminó separándose y comenzó un proceso de divorcio que tuvo repercusiones públicas.
Las nuevas declaraciones muestran una faceta diferente de la situación que ha enfrentado el futbolista durante los últimos años, periodo en el que también ha atravesado diferentes etapas profesionales.
Después de concluir su segunda etapa con Chivas, Hernández permaneció un tiempo fuera de las canchas antes de iniciar un nuevo capítulo de su carrera en Estados Unidos.
El pasado 27 de julio fue anunciado como futbolista del Atlético Dallas, equipo de la USL Championship, con lo que el delantero mexicano regresó al futbol estadounidense.
Durante su trayectoria, Hernández ha formado parte de clubes como Chivas, Manchester United, Real Madrid, Bayer Leverkusen, West Ham, Sevilla y LA Galaxy, además de convertirse en el máximo anotador histórico de la Selección Mexicana.
Su carrera le permitió mantenerse durante años entre los futbolistas mexicanos de mayor proyección internacional.
Sin embargo, el propio jugador reconoce ahora que los ingresos obtenidos durante su trayectoria no eliminan las obligaciones económicas adquiridas en su vida personal.
La revelación llega además después de una etapa de cambios para Hernández tanto dentro como fuera de las canchas.
A sus 38 años, el delantero intenta prolongar su carrera profesional mientras mantiene diferentes proyectos fuera del futbol y enfrenta los compromisos económicos y familiares derivados de su separación.
Por ahora, Hernández no ha revelado públicamente el monto exacto de la deuda anual a la que hizo referencia.
Sus declaraciones ofrecen únicamente su versión sobre las condiciones económicas posteriores al divorcio y no significan que enfrente insolvencia o que haya incumplido con sus obligaciones.
El propio “Chicharito” insiste en que, pese a las dificultades que describe, la manutención y bienestar de sus hijos se han mantenido como una prioridad.