Agentes del FBI sostuvieron una reunión privada con el contraalmirante Fernando Farías Laguna mientras permanecía detenido en Argentina, según afirmó Félix Helou, abogado argentino del exmando de la Secretaría de Marina.
En entrevista con Aristegui en Vivo, Helou explicó que representantes de la agencia estadounidense se reunieron inicialmente con el equipo jurídico y posteriormente solicitaron hablar directamente con Farías Laguna sin la presencia de sus abogados. El exmarino aceptó el encuentro, que habría durado aproximadamente una hora.
El abogado interpretó la exclusión de la defensa como un indicio de que la conversación habría abordado asuntos políticos y no exclusivamente cuestiones jurídicas.
Sin embargo, existe una precisión relevante: Helou no participó en esa conversación, por lo que sus señalamientos sobre la naturaleza política de lo discutido corresponden a la versión e interpretación de la defensa. Hasta ahora no se ha difundido públicamente una versión del FBI sobre el contenido del encuentro.
La defensa también sostuvo que la intervención estadounidense habría tenido relación con las gestiones realizadas para conseguir el regreso de Farías Laguna a México.
Según Helou, México habría solicitado apoyo de Estados Unidos y posteriormente autoridades estadounidenses habrían intervenido ante Argentina para facilitar su expulsión. Cuando se le preguntó si podía demostrar que estas gestiones estuvieron relacionadas con encuentros entre el secretario de Seguridad mexicano, Omar García Harfuch, y autoridades estadounidenses, reconoció que no cuenta con pruebas para establecer esa conexión.
El abogado cuestionó además el procedimiento mediante el cual Argentina terminó expulsando al excontralmirante.
A su juicio, las autoridades argentinas debieron procesar la petición mexicana mediante el tratado bilateral de extradición vigente desde 2011, mecanismo que habría permitido discutir judicialmente los señalamientos y elementos presentados contra Farías Laguna.
Uno de los factores determinantes para su situación migratoria fue que ingresó a Argentina utilizando un pasaporte guatemalteco apócrifo, circunstancia reconocida por su propia defensa. Helou afirmó que pretendían justificar ese ingreso mediante la figura jurídica del “estado de necesidad”, bajo el argumento de que el exmarino temía por su vida.
La defensa relacionó ese supuesto temor con ocho muertes que considera dudosas y que, según su versión, tendrían alguna relación con el contexto del expediente. El abogado pidió que esas circunstancias también sean investigadas. No obstante, esos señalamientos corresponden a la estrategia y versión de la defensa y no constituyen hechos acreditados judicialmente.
Farías Laguna ya se encuentra nuevamente en México, donde enfrenta acusaciones relacionadas con delincuencia organizada y delitos en materia de hidrocarburos, dentro de las investigaciones federales sobre presuntas redes de contrabando de combustible conocidas como “huachicol fiscal”.
Helou cuestionó también la fortaleza de los elementos existentes contra su representado y las condiciones en las que permanece privado de la libertad.
El abogado afirmó que Farías Laguna cuenta actualmente con alrededor de cinco minutos diarios para comunicarse telefónicamente con familiares o representantes legales y sostuvo que no ha observado pruebas que, desde su perspectiva, justifiquen el nivel de reclusión impuesto.
Las nuevas declaraciones agregan una vertiente internacional al caso: la presencia del FBI y el contenido de la conversación que sus agentes sostuvieron con el excontralmirante durante su encarcelamiento en Argentina.
Hasta ahora, sin embargo, no se conoce públicamente una transcripción de aquella reunión ni una confirmación oficial estadounidense sobre los asuntos tratados.
Por ello, la afirmación de que el FBI interrogó a Farías Laguna sobre temas políticos debe mantenerse atribuida directamente a su defensa mientras no existan elementos independientes que permitan corroborarla.