Ciudad de México.— La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) reconoció que durante su proceso de admisión a licenciatura 2026 se detectaron casos en los que aspirantes pudieron utilizar herramientas de inteligencia artificial como apoyo para responder el examen; sin embargo, la institución no puede determinar cuántos incidentes correspondieron específicamente al uso de esta tecnología.
La información se desprende de los registros de incidencias del concurso de ingreso, en los que el posible empleo de inteligencia artificial quedó agrupado dentro de una categoría más amplia denominada “uso de material de apoyo no permitido: visual y/o auditivo”.
De acuerdo con la información reportada, en esa categoría se contabilizaron 1,571 incidencias. La cifra, sin embargo, no corresponde exclusivamente a inteligencia artificial, pues también contempla otras formas de utilizar materiales o herramientas prohibidas durante la aplicación.
Esto impide conocer con precisión cuántos aspirantes recurrieron a plataformas de IA para intentar resolver las preguntas del examen.
Durante el proceso de admisión se registraron en total 3,248 causas de cancelación relacionadas con distintas irregularidades detectadas durante la aplicación de las evaluaciones.
Además del uso de material no permitido, los registros incluyen conductas como desvíos constantes de la mirada, interacción con terceras personas, lectura de preguntas en voz alta, interacción en redes sociales y posibles intentos de sustraer información del examen.
Uno de los datos que destaca es la detección de 13 casos relacionados con suplantación de identidad, una de las irregularidades consideradas de mayor gravedad dentro del proceso.
La Universidad señaló que las cancelaciones estuvieron sustentadas en evidencia documental obtenida durante la aplicación de los exámenes.
El reconocimiento del posible uso de inteligencia artificial abre un nuevo reto para los mecanismos de vigilancia utilizados en evaluaciones académicas, particularmente en aquellas realizadas mediante plataformas digitales.
Aunque la UNAM pudo identificar comportamientos considerados irregulares, la manera en que actualmente clasifica las incidencias no permite separar los casos relacionados con herramientas de IA de otras modalidades de apoyo prohibido.
Por ello, los datos disponibles permiten confirmar que existieron posibles casos de utilización de inteligencia artificial, pero no establecer qué tan extendida estuvo esta práctica entre los aspirantes.
La situación coloca sobre la mesa un desafío que universidades e instituciones educativas enfrentan ante el rápido desarrollo de herramientas capaces de responder preguntas, interpretar imágenes y resolver problemas en cuestión de segundos.
Por ahora, la UNAM mantiene que las irregularidades detectadas durante el concurso fueron atendidas conforme a las reglas establecidas y que las cancelaciones correspondientes contaron con elementos documentales que las sustentaron.