Santiago de Querétaro, Qro.- El Grupo Legislativo de Morena busca que Querétaro cuente finalmente con un procedimiento para que la ciudadanía pueda solicitar la revocación de mandato de la persona titular del Poder Ejecutivo estatal, una figura prevista desde 2019 en la Constitución federal y mencionada desde 2021 en la Constitución queretana, pero que todavía carece de un mecanismo local plenamente desarrollado para su aplicación.
El coordinador de Morena en la LXI Legislatura, Arturo Maximiliano García Pérez, informó que la iniciativa será analizada este 30 de septiembre en la Comisión de Participación Ciudadana y sostuvo que su aprobación forma parte tanto de la agenda política de la 4T como del cumplimiento de una obligación constitucional pendiente.
La reforma federal de diciembre de 2019 estableció que las constituciones estatales debían garantizar el derecho de la ciudadanía a solicitar la revocación de mandato de sus gobernadores. Entre las reglas mínimas fijó que la petición debe reunir firmas equivalentes, al menos, al 10 por ciento de la lista nominal del estado, distribuidas en la mitad más uno de sus municipios.
También determinó que el procedimiento únicamente puede realizarse una vez durante cada periodo constitucional, después de concluir el tercer año del mandato, y que para que el resultado sea vinculante debe participar por lo menos el 40 por ciento de la lista nominal y existir mayoría absoluta a favor de la revocación.
En Querétaro hubo una armonización parcial en 2021. El artículo 20 de la Constitución estatal fue modificado para establecer expresamente que el mandato del gobernador “podrá ser revocado”; sin embargo, la legislación secundaria no desarrolló el procedimiento necesario para solicitar, organizar y resolver formalmente ese ejercicio.
Precisamente ese vacío es el que Morena pretende cubrir con la iniciativa presentada originalmente el 10 de septiembre de 2025 por integrantes de la 4T en la Legislatura y turnada a la Comisión de Participación Ciudadana.
García Pérez cuestionó que legislaturas anteriores no hubieran completado la reglamentación y sostuvo que esa ausencia impidió contar con las condiciones jurídicas necesarias para que la figura pudiera aplicarse durante el actual sexenio.
De aprobarse el nuevo marco y mantenerse las reglas constitucionales vigentes, el primer escenario práctico señalado por Morena sería el sexenio estatal que comenzará después de las elecciones de 2027. Una eventual solicitud podría plantearse una vez concluido el tercer año de ese gobierno, lo que colocaría el ejercicio alrededor de 2031.
El legislador destacó una diferencia sustancial entre la revocación presidencial y la correspondiente a gobernadores. Para solicitar el proceso federal se requiere actualmente el respaldo de al menos 3 por ciento de la lista nominal bajo las condiciones establecidas en la Constitución, mientras que para los ejecutivos estatales el parámetro fijado desde la reforma de 2019 es de al menos 10 por ciento de los electores de la entidad y con dispersión territorial en más de la mitad de los municipios.
Para Morena, incorporar el procedimiento significaría ampliar los instrumentos de democracia directa disponibles para los queretanos. García Pérez sostuvo que la revocación permitiría que la ciudadanía no tenga que esperar necesariamente al término de un sexenio para evaluar la continuidad de quien encabeza el Ejecutivo estatal.
La figura, sin embargo, no funciona como una destitución decidida por el Congreso ni como un mecanismo que pueda activarse discrecionalmente por partidos políticos. El diseño constitucional establece que debe originarse mediante una solicitud ciudadana que cumpla con requisitos de firmas, territorialidad, temporalidad y participación electoral.
Durante la conferencia en la que Morena presentó los detalles de su propuesta estuvieron también las diputadas María Georgina Guzmán Álvarez y Sully Yanira Mauricio Sixtos, la delegada del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, Karla Valeria Gómez, y Santiago Nieto Castillo, coordinador estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, quien participó en la exposición sobre la figura.
La iniciativa deberá superar primero su discusión en comisión y posteriormente, en caso de obtener un dictamen favorable, avanzar al Pleno de la LXI Legislatura. Hasta que concluya ese proceso no puede considerarse una reforma aprobada.
La discusión ocurre mientras Querétaro se aproxima al proceso electoral de 2027, cuando se renovará la gubernatura. De concretarse la legislación, quien resulte electo para el siguiente sexenio sería el primer gobernador queretano cuyo mandato podría quedar sujeto a un procedimiento local de revocación plenamente reglamentado.