ierno de España, Pedro Sánchez, anunció este lunes la disolución del Congreso de los Diputados y el adelanto de las elecciones generales al próximo 29 de noviembre, pese a que durante meses había sostenido que la legislatura se extendería hasta 2027.
La decisión se produce en un momento de creciente debilidad parlamentaria para el Ejecutivo formado por el Partido Socialista Obrero Español y Sumar, que no cuenta con mayoría propia y depende de distintos partidos para sacar adelante sus iniciativas en el Congreso.
El detonante inmediato fue el rechazo, el pasado viernes, de dos decretos relacionados con la política de vivienda. Las propuestas fueron frenadas por el Partido Popular, Vox y Junts, mientras España atraviesa una fuerte presión social por el aumento de los precios del alquiler y las dificultades de acceso a una vivienda asequible.
A la crisis parlamentaria se sumaron diversas movilizaciones registradas durante el fin de semana. Miles de personas salieron a las calles de distintas ciudades para exigir soluciones al problema de la vivienda, después de varios episodios que reavivaron el debate público sobre los desahucios y el costo de los alquileres.
Desde el Palacio de La Moncloa, Sánchez defendió la actuación de su gobierno y reconoció que el Ejecutivo no ha conseguido cumplir todos los objetivos planteados al inicio de la legislatura.
El mandatario argumentó que busca una mayoría progresista más amplia que le permita continuar con su agenda política y presentó los próximos comicios como una decisión entre dos modelos distintos de país.
La convocatoria electoral modifica por completo el calendario político español. La actual legislatura comenzó en 2023 y originalmente debía concluir en 2027, por lo que los ciudadanos acudirán a las urnas aproximadamente un año antes de lo previsto.
El adelanto ocurre además en medio de investigaciones relacionadas con presuntos casos de corrupción que afectan al entorno político del PSOE y de procesos judiciales que involucran a familiares del presidente, factores que también han incrementado la presión de la oposición sobre Sánchez.
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, celebró la convocatoria y aseguró que los comicios representan la oportunidad de cerrar la etapa encabezada por Sánchez y abrir un proceso de cambio político en España.
Feijóo sostuvo que el adelanto electoral es consecuencia de la debilidad del Gobierno y consideró que el próximo 29 de noviembre los españoles podrán pronunciarse directamente sobre la continuidad del actual proyecto político.
Mientras tanto, el Gobierno pretende volver a aprobar en Consejo de Ministros los decretos de vivienda rechazados la semana pasada. Debido a la disolución de las Cortes, cualquier eventual convalidación tendría que pasar por la Diputación Permanente del Congreso.
La vivienda apunta así a convertirse en uno de los temas centrales de la campaña, junto con la situación económica, los servicios públicos, la estabilidad política, la migración y los casos judiciales que han marcado la recta final de la legislatura.
La convocatoria del 29 de noviembre abre oficialmente una nueva batalla electoral entre el PSOE de Sánchez, el Partido Popular encabezado por Feijóo y el resto de las fuerzas que buscarán modificar el equilibrio político surgido de las elecciones de 2023.