Este caso no solo ha generado un debate interno dentro del partido Morena, sino que también ha puesto en el centro de atención la relación entre ética política y privilegios legales en México. La postura de Sánchez Díaz de León evidencia una fractura dentro del partido, donde algunos legisladores optaron por respaldar la decisión de no retirar el fuero, mientras que otros exigieron que Blanco enfrentara las acusaciones sin inmunidad legal.
Leer más