En Guerrero, el escenario dio un paso importante este fin de semana con la elección de la senadora Beatriz Mojica como coordinadora de la Defensa de la Transformación, posición que la coloca como la principal aspirante de Morena a suceder a Evelyn Salgado en la gubernatura. La decisión cobra relevancia después de meses de tensiones y negociaciones entre distintos grupos del partido.
La definición guerrerense también estuvo marcada por la imposibilidad de que Félix Salgado Macedonio suceda directamente a su hija, debido a las restricciones contra el nepotismo electoral. En ese contexto, Mojica logró imponerse dentro de una contienda en la que también figuró Esthela Damián, perfil identificado con el grupo político cercano a la presidenta Claudia Sheinbaum.
En Michoacán, en cambio, la disputa continúa abierta. Entre los perfiles con mayor presencia aparecen Raúl Morón, Fabiola Alanís, Carlos Torres Piña, Gladyz Butanda y Celeste Ascencio. Morena deberá considerar no solamente los resultados de sus encuestas, sino también criterios de paridad, competitividad, alianzas y antecedentes de los aspirantes.
Las mediciones públicas tampoco muestran todavía un escenario completamente uniforme. Una encuesta de CE Research coloca a Carlos Torres Piña como el morenista mejor posicionado, mientras otras mediciones recientes han mostrado ventajas para Fabiola Alanís o Gladyz Butanda. Esto mantiene a Michoacán como una de las definiciones más competidas dentro del oficialismo.
La selección de las coordinaciones estatales representa uno de los principales desafíos políticos de Morena rumbo a 2027. El partido comenzó el proceso con 277 aspirantes registrados para las gubernaturas y ahora deberá administrar las diferencias entre sus distintos grupos mientras busca conservar la unidad. Guerrero comienza a despejarse; Michoacán todavía tiene una batalla interna por resolver.