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José Contreras - 23 Aug 2026

ROCHA MOYA VUELVE A PEDIR LICENCIA EN SINALOA, APENAS UN DÍA DESPUÉS DE REGRESAR AL CARGO

Culiacán, Sinaloa, 22 de agosto de 2026.– El regreso de Rubén Rocha Moya al gobierno de Sinaloa duró apenas un día.


Este sábado, el gobernador presentó ante el Congreso estatal una nueva solicitud de licencia temporal para separarse de sus funciones, después de que el viernes había anunciado su reincorporación al cargo tras permanecer 112 días fuera del Ejecutivo estatal.


A diferencia de su primera separación, la nueva petición fue planteada con carácter indefinido y por un periodo superior a 30 días.


El documento fue dirigido al presidente de la Diputación Permanente del Congreso de Sinaloa, Manuel de Jesús Guerrero Verdugo, y solicita que el Poder Legislativo proceda conforme al artículo 58 de la Constitución local.


Rocha Moya no detalló en el oficio las razones específicas que motivaron su nueva separación ni estableció una fecha para regresar al gobierno.


Al hacer pública su decisión, el mandatario escribió un mensaje breve:


“Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”.


La nueva solicitud representa un giro respecto de la postura que Rocha había asumido apenas el viernes.


Después de más de tres meses de licencia, el gobernador había anunciado que retomaría plenamente sus responsabilidades y aseguró que regresaba “con la frente limpia y en alto”.


Su primera licencia había comenzado el 1 de mayo, después de que autoridades de Estados Unidos formularan acusaciones en su contra por presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa.


Rocha ha rechazado reiteradamente esos señalamientos.


Durante los 112 días que permaneció separado del cargo, la Fiscalía General de la República revisó la información relacionada con el caso. Las autoridades mexicanas han señalado que los elementos disponibles hasta ahora no son suficientes para proceder penalmente en su contra, aunque las investigaciones no han sido declaradas concluidas.


El viernes 21 de agosto, Rocha decidió regresar.


Ese mismo día retomó actividades oficiales, encabezó la Mesa de Construcción de Paz y sostuvo una reunión con integrantes de su gabinete.


Sin embargo, su reincorporación generó inmediatamente una fuerte reacción política.


La dirigencia nacional de Morena y sus grupos parlamentarios en el Congreso de la Unión se deslindaron públicamente de la decisión y señalaron que el gobernador no había informado previamente al partido sobre su intención de regresar.


Legisladores del propio movimiento incluso plantearon públicamente que Rocha debía reconsiderar su determinación y volver a solicitar licencia mientras continuaran las investigaciones.


La presidenta Claudia Sheinbaum también marcó distancia respecto de la decisión del mandatario sinaloense y dejó claro que su regreso había sido una determinación personal.


El escenario dejó a Rocha políticamente aislado apenas unas horas después de recuperar formalmente el control del Ejecutivo estatal.


Ahora, con la nueva solicitud presentada al Congreso, el mandatario da marcha atrás a su reincorporación.


El movimiento ocurre además en un contexto especialmente complejo para Sinaloa, marcado por las investigaciones relacionadas con el secuestro y traslado de Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos, el asesinato de Héctor Melesio Cuén y recientes detenciones vinculadas con aquel episodio.


La situación jurídica de Rocha también continúa bajo atención debido a los señalamientos formulados desde Estados Unidos.


Aunque el gobernador sostiene que las investigaciones realizadas en México no han encontrado elementos para responsabilizarlo penalmente, esto no equivale a una sentencia absolutoria y la FGR mantiene abiertas actuaciones relacionadas con el caso.


La nueva licencia tampoco entra automáticamente en vigor por la sola presentación del documento.


Corresponde ahora al Congreso de Sinaloa analizar la petición y resolver conforme al procedimiento establecido en la Constitución estatal.


La solicitud plantea una separación por más de 30 días y sin una fecha definida de retorno, por lo que el Poder Legislativo deberá determinar lo conducente respecto de la conducción del Ejecutivo estatal.


El episodio deja una secuencia política inusual.


Rocha Moya permaneció 112 días fuera del gobierno, anunció su regreso el viernes, retomó actividades oficiales y, menos de 48 horas después, solicitó nuevamente separarse del cargo.


Esta vez, su mensaje no estuvo centrado en reivindicar su permanencia al frente del gobierno, sino en colocar por encima de su posición personal a Sinaloa, la nación y al movimiento político al que pertenece.


La rapidez con la que cambió su decisión también muestra la dimensión de la presión política que produjo su regreso, particularmente dentro de Morena y la propia Cuarta Transformación.


Por ahora, Rocha Moya ha solicitado volver a dejar el gobierno.


Y, a diferencia de lo ocurrido en mayo, esta vez no ha establecido cuándo pretende regresar.

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