Ciudad de México, 27 de agosto de 2026.– La presidenta Claudia Sheinbaum presentó una iniciativa de reforma constitucional que busca impedir que personas con doble nacionalidad puedan competir por la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México mientras mantengan otra ciudadanía.
La propuesta, denominada “Renuncia a la Doble Nacionalidad para Presidencia y Gubernaturas”, plantea que cualquier aspirante que posea una segunda nacionalidad deberá renunciar a ella antes de solicitar formalmente su registro como candidata o candidato.
“Una vez que se inscriban para los cargos deben renunciar a otra ciudadanía si es que la tienen para garantizar que el interés de la Nación está por encima de cualquier interés personal”, señaló el Gobierno federal al presentar la iniciativa.
La consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, explicó que el proyecto contempla modificar las disposiciones constitucionales relacionadas con los requisitos para ocupar la Presidencia de la República.
Entre las condiciones planteadas se encuentra ser mexicano por nacimiento, estar en pleno ejercicio de los derechos ciudadanos, acreditar al menos 20 años de residencia en México y, en caso de contar con otra nacionalidad, renunciar a ella antes del registro electoral.
La reforma también establecería que quien ocupe la Presidencia no pueda adquirir posteriormente otra nacionalidad ni invocarla ante autoridades extranjeras durante el ejercicio del cargo.
La restricción abarcaría además el uso de pasaportes o documentos de identidad emitidos por otros países, el ejercicio de derechos políticos correspondientes a una ciudadanía extranjera y la solicitud de protección diplomática de otra nación.
El planteamiento no se limitaría a la Presidencia.
El Gobierno federal propone modificar también los artículos constitucionales correspondientes a las gubernaturas de los estados y a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, de manera que las mismas restricciones se apliquen a quienes aspiren a encabezar los poderes ejecutivos locales.
En esos casos, los aspirantes tendrían que acreditar que no poseen otra nacionalidad o demostrar que renunciaron formalmente a ella antes de solicitar su registro como candidatos.
La iniciativa contempla igualmente modificaciones a la Ley de Nacionalidad para establecer los procedimientos mediante los cuales una persona con doble ciudadanía pueda formalizar su renuncia ante las autoridades mexicanas y, cuando corresponda, ante las autoridades del otro país.
La propuesta será enviada al Congreso de la Unión para su análisis durante el periodo ordinario de sesiones que comienza el próximo 1 de septiembre.
Al tratarse de cambios constitucionales, su aprobación requeriría el respaldo de una mayoría calificada en el Congreso de la Unión y posteriormente la aprobación de la mayoría de las legislaturas estatales.
Por ahora, la restricción no está vigente.
La iniciativa apenas comenzará su proceso legislativo y corresponderá a diputados y senadores determinar si modifica, aprueba o rechaza el planteamiento presentado por el Ejecutivo federal.
De prosperar en los términos propuestos, la doble nacionalidad no impediría automáticamente participar en estos procesos electorales, pero obligaría a quienes aspiren a la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno capitalina a renunciar previamente a cualquier otra ciudadanía antes de registrarse como candidatos.